- Una tercera parte de los pueblos de la provincia (77) marcaron su máximo de nitratos en 2024, según los últimos datos proporcionados por el Ministerio de Sanidad. Además, 17 municipios superaron el nivel de nitratos que hace que el agua no sea potable (50 miligramos por litro de agua), afectando a 10.774 personas.
- En 11 municipios de la provincia no se están midiendo los nitratos en sus aguas del grifo, ya que se realizan análisis de control en vez de análisis completos, que es donde se analizan los nitratos.
- En el Día mundial del Agua, desde Pueblos Vivos Cuenca muestran su preocupación por este crecimiento en los niveles de nitratos, sobre todo en municipios con macrogranjas. Además, recuerdan las investigaciones médicas que relacionan los nitratos con el cáncer colorrectal.
Según los últimos datos proporcionados por el SINAC, Sistema de Información Nacional de Aguas de Consumo del Ministerio de Sanidad, 17 municipios de la provincia de Cuenca superaron en 2024 los niveles permitidos de nitratos en su agua de consumo (50 miligramos por litro de agua). Esto supone que 10.774 personas no pudieron disponer de agua potable a través de sus grifos.
Además, 77 municipios marcaron su máximo de nitratos en 2024, lo que corresponde a un tercio de las localidades de la provincia. De hecho, las dos mediciones máximas de nitratos en Castilla-La Mancha corresponden a la provincia de Cuenca, concretamente Salmeroncillos con 128 mg/l y Talayuelas con 118 mg/l.
En el caso de Salmeroncillos, se trata de un municipio que carece de agua potable durante varios años debido a contaminación biológica y química. Ecologistas en Acción denunció el posible origen de la contaminación en una macrogranja porcina, que funcionó sin las autorizaciones necesarias.
En Talayuelas el problema con el agua del grifo también viene de largo, ya que en los análisis de 2020 ya se marcó una contaminación por nitratos de 100 mg/l, el doble del nivel que indica que no es potable. Este municipio posee una elevada carga de porcino, 17 explotaciones que suman 15.664 cabezas, según el Registro Ganadero de la Junta de Castilla-La Mancha.
El municipio que ha marcado el tercer mayor nivel de nitratos de la provincia ha sido Torrejoncillo del Rey con 102 mg/l. En una sentencia de 2018 el Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha determinó que «queda suficientemente acreditado por los informes de los Servicios de Salud de la Consejería de Sanidad que las aguas de consumo público de Torrejoncillo del Rey están contaminadas por los nitratos procedentes de los purines y estiércol originados por las granjas de cerdos y vacas del municipio limítrofe de Huerta de la Obispalía, no siendo aptas para el consumo humano”.
Municipios donde no se miden los nitratos
Hay que tener en cuenta, que en 11 municipios de la provincia no se están midiendo los nitratos en sus aguas del grifo, según el Ministerio de Sanidad, ya que se realizan análisis de control en vez de análisis completos, que es donde se analizan los nitratos. Se trata de Olmeda de la Cuesta, San Pedro Palmiches, Portalrubio de Guadamejud, Gascueña, Paredes, Cañaveruelas, Alcohujate, Tinajas, Buciegas, Castejón y Villalba del Rey
Los datos del SINAC se centran únicamente en analíticas sobre el agua de consumo, que en muchos municipios han recibido previamente un tratamiento para rebajar su nivel de nitratos, por lo que la situación real de las masas de agua de donde proceden los abastecimientos, acuíferos mayormente, es todavía peor.
El efecto de la ganadería industrial en los niveles de nitratos ha sido demostrado por varios estudios. El 81% de la aportación del nitrógeno agrícola a los sistemas acuáticos proviene directa e indirectamente de la ganadería, según la Comisión Europea. En la provincia de Cuenca, el número de cabezas de porcino ha crecido un 112% en el periodo 2007-2025 según el Ministerio de Agricultura, llegando a más de 338 mil cerdos. En relación a la población de la provincia, corresponde 1,7 cerdos por persona.
Repercusiones en la salud de los ciudadanos y el medio ambiente
Según Pueblos Vivos Cuenca estos datos muestran una situación de los acuíferos muy preocupante en la provincia. El exceso de nitratos tiene repercusiones ambientales, algunos ejemplos bien conocidos son los desastres ecológicos del Mar Menor o del embalse de As Conchas en Ourense, pero también sobre nuestra salud.
La presencia de nitratos en el agua afecta directamente a la salud de las personas, dada su toxicidad. El estudio publicado en la revista Science of the Total Environment, subraya el incremento del riesgo del cáncer colorrectal al consumir agua con elevados niveles de nitratos. La publicación alerta de que estos efectos se dan a partir de concentraciones superiores a los 9,25mg/l, muy inferiores al umbral que la ley considera como no potable, 50 mg/l.
Desde Pueblos Vivos Cuenca recuerdan que “nuestros acuíferos, los que nos dan de beber, cada vez tienen menos agua y más contaminada. Desde 2010, el derecho al agua potable es reconocido por la ONU como un derecho esencial, por lo que nuestras administraciones públicas están incumpliendo dicho mandato. Además, nos alarma que nuestro gobierno regional afirme que “todavía hay mucho margen para el crecimiento del sector porcino”, según la consejera de Desarrollo Sostenible, Mercedes Gomez.






